Bernorio
El monte a cuyos pies se rinde el pueblo de Porquera de los Infantes

Castro, fortaleza, acrópolis y necrópolis. Desde la cima del monte Bernorio, formada por una meseta en forma de óvalo de 750 metros de longitud por 350 de anchura, se dominan más de 40 pueblos de las provincias de Burgos, Santander y Palencia. A veces, el atardecer dora sus faldas en un espectáculo único para la vista desde el recinto del cementerio. La cumbre esconde restos de murallas y de sus puertas y sobre un peñasco se alza un torreón. En él se han hallado objetos romanos y célticos.

Dado su carácter estratégico, fue ocupada desde el siglo IV a.C., según afirman algunos autores, lo que dio lugar a la construcción de un castro cántabro con dos recintos yuxtapuestos. Este castro se ha querido identificar como la ciudad celtibérica de Belgium, mencionada en las crónicas romanas. Belgium, la primera ciudad atacada en las guerras cántabras, provocó la huida de todos sus habitantes al monte Bindio (Vindium).

La montaña está rodeada en todo su perímetro por una muralla. Otro baluarte en su interior protegía la acrópolis. La cerca externa es de línea continua, rodeando la cima del monte, mientras que la interior ocupa la parte más elevada, el extremo Noroeste. En ambos casos la muralla es de piedras bien trabadas en seco, siendo probablemente posterior la construcción del segundo recinto, debido quizás a la presencia romana en la zona. Cercano al punto de unión de las dos murallas, sobre el lienzo sur, se levantaba una construcción, con forma trapezoidal y lienzos de 3,20 por 2,05 metros, a la que se ha dado el nombre de Castillete.

Después de un largo asedio por parte de la Legión IIII Macedónica, el castro fue sometido al final de las guerras cántabras, asentándose las tropas romanas en la localidad de Herrera de Pisuerga con el fin de controlar y pacificar la zona, reparando y ampliando las fortificaciones del castro desde donde controlaban dos vías militares, una de las cuales se dirigía a Julióbriga. Tras la guerra Augusto entregó en recompensa estas tierras a la legión.

Con la llegada de los visigodos, fue de nuevo escenario de luchas hasta el sometimiento de la comarca por Leovigildo. Posteriormente levantaron en lo alto de Monte Bernorio una fortaleza con el fin de defenderse de las invasiones árabes.

La última ocupación militar de su cima tuvo lugar durante la Guerra Civil que asoló el país entre 1936 y 1939. Su estratégica posición costó muchas vidas a ambos bandos, pudiéndose observar aún en su cumbre restos de las trincheras y nidos de ametralladoras.

 

 


 


A finales del siglo XIX tienen lugar las primeras excavaciones realizadas en Monte Bernorio llevadas a cabo por Romualdo Moro en 1890 por encargo del Marqués de Comillas, conservándose los hallazgos encontrados en el Museo de Comillas, en Santander. Durante los años 1943 y 1944 es de nuevo objeto de estudio al incluirse el castro en el Plan Nacional de Excavaciones Arqueológicas, que tiene continuidad posteriormente en julio y agosto de 1959 con una nueva campaña de excavaciones dirigidas por Julián San Valero Aparisi, depositándose los objetos encontrados en el Museo Provincial de Arqueología de la capital palentina.

Dentro de los objetos descubiertos en este castro, destaca un puñal denominado de Monte Bernorio, de unos 30 cm., que puede fecharse entre los siglos IV-III a. C. También se localizó en las inmediaciones la necrópolis situada junto al camino que conduce a Villarén. Incluso se descubrió un trozo de la muralla de esta acrópolis, encontrándose intacta, y derrumbándose en años posteriores, al no haberse consolidado. ¡Qué casualidad! Otra ruina sobre los tejados de Porquera...

En una excavación que se hizo bajo esta muralla, se encontró la base de una cabaña circular del siglo IV, sobre la cual se había construído la muralla. Entre los restos encontrados dentro de la cabaña se halló una reja de arado, en hierro, lo cual demuestra que ya existían cultivos de cereal, aparte del típico cultivo de huerta.

Hasta hace bien poco existió en lo alto del castro una torre de las llamadas Galas. Un pastor ciertamente inculto la destruyó. Los viejos del lugar recuerdan que la torre conservaba en las paredes los huecos donde se insertaban unos machones de madera. Algo de poca monta, a juicio del indocumentado pastor.

 

 

Estado de conservación

Aceptable, pero los senderos se ven algo descuidados.

Historia
Monumentos
Naturaleza
Personajes
Alojamientos
Los alrededores
Mapa de situación
Enlaces de interés
Asociación de Vecinos

Porquera de los Infantes es una localidad de 38 habitantes situada a tres kilómetros de Aguilar de Campoo y a cinco de Pomar de Valdivia, en la provincia de Palencia. Tiene una iglesia del siglo XVIII con portada gótica del XV y una necrópolis rupestre olerdotana de origen prerrománico.
Más información »

 

|Portada|Noticias|Turismo|Fotografías|Contacto|